El juego que os enseñamos hoy es muy sencillo de realizar y los niños pequeños podrán sacarle mucho provecho.

Además de hacer algo que les gusta normalmente, que es pintar ¿qué tal si mezclamos texturas con pintura? Esto hará que obtengan unos resultados muy innovadores y se emocionen por conocer las diferentes texturas que tienen a su alrededor.

 

Materiales

  • Ceras de diferentes colores
  • Papel o cartulinas
  • Elementos con textura

Paso a paso

  1. Toma algún elemento con textura y colócalo sobre la mesa en la que trabajarás.
  2. Ahora coloca el papel o la cartulina sobre el objeto.
  3. Utiliza los colores de cera para pasarlos suavemente sobre el papel y el objeto. Al pasar los colores varias veces sobre las superficies, obtendrás unos dibujos muy curiosos en los que se reflejará la textura del objeto que has puesto debajo del papel.

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4. Repite este procedimientos varias veces con los diferentes colores y objetos que tengas hasta que estés satisfecho con tu pintura de texturas.

Consejos prácticos

  • Los objetos con texturas que puedes usar son cepillos, peines, monedas, resortes, etc. Son muy sencillos de conseguir, solo tienes que dar una vuelta por tu casa y agarrar uno que otro objeto. Verás que encontrarás texturas muy curiosas. Inclusive se puede pintar sobre paredes con relieves.
  • Esta actividad funciona también con lápices o creyones de madera.
  • Procura que los niños coloreen suavemente sobre los objetos para que el papel no se rompa.
  • Si quieres darle un giro aún más sensorial a esta actividad, venda los ojos de los niños desde el inicio de la actividad y pídeles que pinten sobre los objetos. Luego de culminado el dibujo, puedes quitarles la venda y pedirles a tus niños que describan las diferentes texturas que lograron y por qué creen que se obtuvo ese resultado en cada una.